El Ejército chino anunció este miércoles que realizó hoy nuevos ejercicios militares en la región central y meridional del estrecho de Taiwán para «poner a prueba la capacidad de las tropas» y que siguen a los que llevó a cabo el martes.
Los ejercicios, denominados ‘Trueno del Estrecho-2025A’, se centraron en tareas de «identificación y verificación», «advertencia y expulsión» e «interceptación y detención» para «poner a prueba la capacidad de las tropas» en campos como «control aéreo, bloqueo y ataques de precisión contra objetivos clave», señaló en un comunicado el coronel Shi Yi, portavoz del Comando del Teatro Oriental de Operaciones.
El martes, China envió 71 aeronaves, 21 buques de guerra y 4 embarcaciones de la Guardia Costera a los alrededores de Taiwán, en línea con las últimas dos maniobras a gran escala en torno a la isla, celebradas en mayo y octubre del año pasado.
Los ejercicios tienen lugar semanas después de que el presidente taiwanés, William Lai, tachado de «independentista» y «alborotador» por las autoridades chinas, definiese a China como una «fuerza externa hostil» y anunciase iniciativas para frenar las operaciones de «infiltración» de Pekín contra la isla.
El Gobierno chino aseguró el martes que las maniobras «son legítimas y necesarias para defender y mantener la soberanía y unidad nacionales» y que constituyen «una seria advertencia y un poderoso elemento disuasorio para las fuerzas separatistas».
Asimismo, el experto en asuntos militares Zhang Junshe, citado por el medio local The Paper, manifestó que las maniobras siguen una estrategia de «bloqueo y sellado de áreas y vías clave», con el fin de «impedir la fuga de los ‘separatistas’ mediante las rutas aéreas y marítimas del este de la isla».
Además, la táctica prevé «evitar que dichas fuerzas accedan a asistencia militar externa», en referencia a la ayuda que pudiese proporcionar el principal proveedor de armas de Taiwán, Estados Unidos, que podría defender a la isla en caso de conflicto con Pekín.
Por su parte, Taipéi señaló ayer que las maniobras representan un «desafío abierto al orden internacional» y «socavan la estabilidad regional».
Taiwán se gobierna de forma autónoma desde 1949 bajo el nombre de la República de China y cuenta con unas Fuerzas Armadas y un sistema político, económico y social diferente al de la República Popular China, destacando como una de las democracias más avanzadas de Asia.
Sin embargo, Pekín siempre ha visto a Taiwán como una “parte inalienable” del territorio chino y no ha descartado el uso de la fuerza para concretar la “reunificación” de la isla y el continente, uno de los objetivos trazados por el presidente chino, Xi Jinping, tras su llegada al poder en 2012.